Este año 2011 está lleno de sorpresas, secuelas y nuevos títulos que
harán las delicias de cualquier jugador, uno de estos títulos es
Dungeon Siege III, la tercera parte de una trilogía de rol que
tuvo sus inicios en PC por el año 2002,
desde entonces muchos han sido los juegos de Rol que han pasado por
nuestras consolas, un género en el que es difícil destacar si no se
aportan novedosas ideas.Square Enix y Obsidian serán los encargados del desarrollo
de Dungeon Siege III, esta vez lo traen para las nuevas
plataformas Next-Gen, PS3 y Xbox 360.
El primer y más importante aliciente que Obsidian quiere destacar en
esta tercera entrega es que se trata de un juego de rol, pero
más centrado en la acción y en combates constantes, lo que
últimamente se está bautizando al género como “hack´n slash”. Como en
todo juego de Rol podremos moldear a nuestro personaje como
queramos, rasgos físicos, procedencia y elegir entre cuatro clases
diferentes, con habilidades y características diferentes cada
una y como cabía esperar, a medida que avanzamos, subimos de nivel,
mejorando las distintas cualidades. Por ahora solo conocemos a la clase
de “Guerrero“, con una gran espada y un escudo,
suponemos que Obsidian quiere guardarse los detalles para más adelante.
Es importante destacar que Dungeon Siege III cuenta con una
gran historia en la que nuestro protagonista será un héroe de la décima
legión, donde tendremos que hacer frente a las fuerzas de la
Oscuridad en una ciudad sumida por el caos llamada Ehb.
Todo esto en una trama nada lineal, por lo que tendremos total libertad
a la hora de afrontar las misiones, habrá principales y secundarias,
dando lugar a la exploración libre de los mapas, donde hay un mundo de
objetos y situación que lo harán un juego duradero y divertido
por su diversidad. También hay que darle importancia a los
diálogos, que será un aspecto clave del juego donde podremos elegir
nuestras respuestas, y con la opción de conocer mejor a personajes de la
historia. Por lo que sabemos hasta ahora, vendrá con subtítulos
en castellano.